La Expo está al caer y llegan los nervios; pero no me refiero a los del éxito o no de la cosa en sí, más bien a todo lo contrario: hace unos días Jake Newby y Andy Best, de Kungfuology, hacían saltar la liebre, que continuó (y continúa) saltando en Shanghaiist y otros: ¿Se aproxima una ola de cierres de salas y cancelaciones de conciertos indies por culpa de la Expo?
Los chicos son pesimistas y motivos no les faltan, especialmente si, como dicen, nos fijamos en lo que pasó en Beijing justo al empezar las Olimpiadas: cierre de salas, festivales cancelados un día antes de celebrarse, o a los que no se permite contar con bandas extranjeras.. en fin, un desastre. Y parece que van teniendo razón, los hombrecillos verdes se han pasado ya por LOgO Bar, estropeando un concierto, por Yuyintang, cerrándolo y llevándose el equipo por unos días, reabriendo por luego, al menos por el momento, y por The Shelter, que parece ha recibido orden de cierre indefinido.
Curiosamente, hasta el oficial Global Times ha metido baza en el asunto y se muestra tan ‘complaciente’ con la escena indie como pueda mostrarse una publicación así. Una muestra de lo imprevisible, sin-ton-ni-son-ero comportamiento de los queridos amigos de la autoridad, que si, en cuanto a la censura parece que esta forma de actuar responda a una estrategia bien pensada, en este caso, tiene visos de ser todo lo contrario. Así que, quién sabe, quizás aún hay esperanzas, al menos si escribimos sobre ello: es ridículo que en lo que se supone que es una, ejem, fiesta del progreso de la humanidad, se impida la expresión a los músicos de la escena independiente, y para más inri, la local, ya que como dice Jake, mientras Peaches cantaba en MAO “Shake Yer Dix” o “Fuck The Pain Away”, una pequeña banda indie de Beijing no puede tocar… Y no es que el indie de aquí sea especialmente político, de hecho, no más que en ningún otro sitio del mundo: la revolución no será televisada, pero tampoco va a salir del Primavera Sound, ni del ATP, ni del D-22.
Así que uno no puede más que negar con la cabeza pensando ‘”otra vez, mira que son…” y cruzar los dedos esperando que, joder, de verdad se respete la cultura, que precisamente estas bandas podrían hacer tanto o más por la imagen de China como país moderno en el exterior que mil Expos.
Esperemos que no se contagie el movimiento a Beijing, porque este fin de semana es EL fin de semana: mañana más sobre los festivales que están al caer y sobre la escena indie en China, con nombres y apellidos.
