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Archive for September, 2011

Efervescencia 2.0

Tuesday, September 13th, 2011

Las percepciones que entre parte de la opinión pública occidental circulan sobre la Internet china van desde que se trata de un mundo cerrado y férreamente controlado y censurado por las autoridades a que sus sitios Web son poco más que un clon de los occidentales y un terreno abonado para la piratería; en resumen, que la red en China carece de interés y originalidad. Nada más lejos de la realidad para quien la conozca. Internet es en China un fenómeno que crece de forma imparable e impulsado sobre todo por la iniciativa privada y a la participación (pasión, más bien) de los internautas chinos.

En diciembre de 2010, según los últimos datos oficiales del CNNIC, ya navegaban por Internet más de 457 millones de chinos (con un crecimiento de 73,3 millones respecto a 2009), muchos más que la población total de Sudamérica, de los que una abrumadora mayoría accede a la red, además, a través de banda ancha (98,3% según el mismo informe del CNNIC); el índice de penetración es de un 34,3%, con un aumento del 5,4% respecto al año interior, con lo que el potencial de crecimiento es enorme (según la consultora McKinsey, se espera que el número de usuarios alcance los 750 millones en 2015); las compañías privadas generan miles de millones de ingresos y cada vez son más las que cotizan en bolsa (según The Economist, el valor de mercado combinado de diez de las firmas chinas más importantes en los parqués, alcanza más de 150.000 millones de dólares); tres de las seis empresas de Internet más importantes del mundo son chinas: Tencent (mensajería instantánea y juegos online), Baidu (motor de búsqueda) y el grupo Alibaba (comercio electrónico), y, aunque el Estado cada vez se esfuerza más por regular los contenidos y la piratería, en general la mayor parte de los sitios Web del gigante asiático está libre de interferencias gubernamentales y ni una sola de las compañías con más éxito es estatal.

Rica diversidad…

En general, como sus colegas occidentales, los internautas chinos utilizan la red para informarse, entretenerse y comunicarse, por este orden, pero con notables diferencias en algunos aspectos. Destaca la gran afición por los juegos online (con más de 300 millones de usuarios), un fenómeno sin parangón en ningún otro país, algo que ha posibilitado la creación de grandes empresas que cotizan en bolsa, como Shanda Games, Giant Interactive, Perfect World, Changyou o Netease (que también es un portal de contenido), además de Tencent, que genera extraordinarios beneficios aprovechando su dominio en el campo de la mensajería instantánea gracias a su buque insignia, la aplicación QQ, la más utilizada en China con diferencia, muy por delante de MSN.

También, en la categoría de entretenimiento, existe una gran afición por las descargas de música (a menudo, ciertamente, ilegales), los videos online, con numerosos sitios especializados, liderados por Youku y Tudou pero con importante presencia de otros, como Ku6 o Qiyi (en este sector se ha producido una gran “limpieza” de material protegido por derechos de propiedad intelectual) y destacan dos categorías mucho más importantes en China que en el hemisferio Oeste: la televisión p2p, con sitios como PPTV y PPStream, y la ciberliteratura, con 195 millones de usuarios en 2010 y creciendo a un 20% anual, gracias a portales especializados, como los de Shanda Literature, uno de los líderes en este rubro.

Y competencia feroz

Pero sin duda llama la atención el crecimiento exponencial en diversas áreas: el comercio electrónico, la banca en línea, los grupos de compra y, especialmente, las redes sociales, con los microblogs a la cabeza.

El comercio electrónico, que creció un 48,6% en 2010 según el CNNIC y se espera que supere al de Estados Unidos en menos de cinco años, ha crecido gracias sobretodo a Taobao, la plataforma B2C y C2C del grupo Alibaba, que prácticamente borró del mapa a eBay en China, aunque sin olvidar a importantes competidores como Dangdang, Paipai, 360buy o Joyo (Amazon China).

Este crecimiento no hubiese sido posible sin el desarrollo de los métodos y aplicaciones de pago en línea, como Alipay, que domina el mercado (aunque no de forma tan marcada como Paypal en Occidente) y, como señalábamos, sin el desarrollo del e-Banking y los pagos en línea: estos tres segmentos son los que experimentaron un mayor crecimiento en la red china en 2010.

Junto al comercio electrónico, también están floreciendo los grupos de compra (tuangou, en chino), sitios con ofertas especiales para consumidores agrupados y que han proliferado durante el último año, liderados por Lashou y Meituan y donde la competencia se ha desatado con grandes campañas publicitarias y salidas a bolsa.

En cuanto a las redes sociales, en China coexisten con un fenómeno sin equivalente en cuanto a popularidad en el resto del mundo: los foros bbs, hasta ahora el formato preferido por los internautas chinos. Poco a poco, sin embargo, se hicieron con espacio varias redes sociales, destacando la ausencia de un claro dominador y la existencia de redes especializadas junto a las generalistas. Entre estas últimas, destacan por número de usuarios activos Renren y Kaixin001, líderes entre estudiantes y trabajadores urbanos, así como Qzone, de Tencent, en cuanto a número total de usuarios registrados, 500 millones según la compañía. Entre las especializadas, hay que mencionar a Douban, dedicada a la cultura y muy popular entre universitarios o artistas, con 20 millones de fieles usuarios activos, o Taomee, una red social dedicada a los más pequeños y también popular entre sus madres, con otros 20 millones de usuarios activos (datos ambos según Techrice.com).

Pero llegó la explosión de los microblogs (weibo, en chino), que se han convertido en el fenómeno de moda en 2010 y 2011, con Weibo, del portal Sina, a la cabeza alcanzando ya 140 millones de usuarios registrados a finales de abril de este año, según reveló la propia compañía. Esta ‘revolución’ ha provocado que los grandes de la red se apresuren a crear sus propias plataformas; Sina y Tencent desarrollan ahora una guerra sin cuartel en la que se habla de contrastos millonarios con celebridades mediáticas para que “fichen” por una u otra plataforma. Hasta ahora, Tencent ha aprovechado la masa de usuarios del resto de sus aplicaciones, pero Sina Weibo, más popular en las grandes ciudades, parece estar ganando el combate en cuanto a actividad e influencia: según la consultora iResearch, en 2010 Sina Weibo dominaba el mercado con un 56,5% de los usuarios activos y más de un 86% del tiempo de navegación.

¿Fragmentación o dinamismo?

Este panorama nos permite vislumbrar una industria que carece de dominadores claros en varios de sus sectores clave, a diferencia de lo que ocurre en Occidente. Este sería el caso del video en línea, donde no se puede hablar de un Youtube chino, de las redes sociales, donde ninguna de las plataformas existentes alcanza la popularidad de Facebook en Occidente, o de los microblogs, donde todavía está por decidir quien controlará el mercado como Twitter en el Oeste.

Se puede aducir que esto se debe a la relativa inmadurez de estos sectores en China, ya que por ejemplo, en otros más tradicionales, como entre los buscadores, donde Baidú es el rey indiscutible, esto no sucede, pero esta diversidad de competidores está provocando fenómenos muy interesantes: la intensa competencia crea necesidad de capital, por lo que no es extraña la salida a bolsa de numerosas jóvenes empresas en busca de los fondos necesarios para desarrollarse. Pero quizás lo más destacado sea que esta atmósfera competitiva está generando una gran innovación y, si bien muchos de estos sitios Web surgieron como clones de otros con éxito en Occidente, se han visto empujados a ser cada vez mejores y a diferenciarse y readaptarse continuamente para ganarse a unos usuarios cada vez más exigentes: pocos dudan de que el Weibo de Sina ofrece una plataforma mucho más rica que Twitter; Douban y Taomee han creado exitosas redes sociales de nicho con un éxito sin equivalente por el momento en el Oeste; las plataformas de video en línea chinas no se centran en los videos caseros, sino en material profesional y, ahora ya, casi siempre legal; hasta se plantean invertir en producciones propias…

Algunas ideas triunfarán y otras se quedarán por el camino, pero, entre tanto se estimula la necesidad de creatividad, originalidad, innovación y de nuevos talentos en un campo profesional de alto valor añadido. Se está creando un caldo de cultivo de extraordinario potencial y del cual, sin duda, surgirán en un futuro muchas ideas de negocio plenamente exportables.

La Música Pop en China en los últimos 20 años

Monday, September 12th, 2011

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Nota: No había vuelto a este blog prácticamente desde que lo empecé. Vaya. Cuestiones sobre todo laborales me han hecho imposible dedicarle el tiempo que hubiese querido; sin embargo, he decidido aprovechar un par de artículos que escribí recientemente para una revista de China y, con el debido permiso, los voy a publicar en este blog. es posible que dentro de poco pueda dedicarle otra vez algo de tiempo, ojalá sea así.

Mientras, aquí va un artículo con un resumen bastante genérico de los últimos 20 años del pop en China (cuando ha despegado en este país). No le dirá mucho a quien ya lo conozca, pero creo que es una buena presentación para todos los demás. Los enlaces son casi todos a páginas chinas donde es posible escuchar a los artistas que menciono, seguramente serán más lentos fuera de China (suponiendo que se puedan reproducir por cuestiones de derechos – avisadme si hay problemas!) También incluyo un par de videos de Youtube, pero si os interesa el tema, hay montones, así que buscad, buscad, malditos!

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Jay Chow, Andy Lau, Eason Chan, Jolin Tsai, Yu Quan, Sun Nan, S.H.E… Nombres que, seguramente, no te dirán nada y que, sin embargo, significan todo para millones de fans al otro lado del mundo.

La música popular, al compás de la metamorfosis social y económica del gigante asiático, ha experimentado también enormes cambios en los últimos 30 años, a raíz de la aplicación de las políticas de reforma y apertura, y sigue evolucionando de forma tan rápida como la propia sociedad china. Si bien la industria musical está ampliamente dominada por el mandopop (pop cantado en mandarín), el género más comercial y de mayor difusión y popularidad, caracterizado por melodías pegadizas y azucaradas y que absorbe multitud de influencias, desde la canción melódica clásica y las instrumentaciones tradicionales y del folclore de las distintas etnias chinas, hasta elementos de la música occidental más moderna, como rock, jazz, R&B, electrónica y hip hop, también se abren paso movimientos musicales más alternativos y experimentales, reflejo de una pujante creatividad juvenil que busca vehículos para expresar de manera distinta nuevas inquietudes y sus ansias de individualidad.

 El dominio de Hong Kong y Taiwan

 A partir de los 80, y, especialmente, en los 90, la parte continental de China experimenta una auténtica invasión de música pop hecha en Taiwan y en Hong Kong. Es esta última ciudad la que impone su dominio en los 90, tanto con el pop cantado en cantonés (el cantopop, que junto al mandopop constituyen el C-pop, el pop hecho en China), como, sobre todo, tras el impulso del pop cantado en mandarín, con estrellas como Andy Lau (Liu Dehua, en chino), Jacky Cheung (Zhang Xueyou), Leon Lai (Li Ming) y Aaron Kwok (Guo Fucheng), conocidos como “Los cuatro reyes celestiales”. Estos artistas no sólo se dedican a la música, sino que aprovechan su talento multiplicando su presencia (y con ello, sus ganancias) en los medios como actores de cine, en televisión o en publicidad. Andy Lau, por ejemplo, ha aparecido en más de 100 películas, entre ellas, ha sido protagonista, entre otras, en Infernal Affairs (versionada posteriormente por Martin Scorsese como The Departed) o La casa de las dagas voladoras, dirigida por Zhang Yimou.

Se trataba de un tipo de pop que llevaba el clasicismo melódico a la modernidad, con influencias del pop occidental en lo musical y abrazaba el fenómeno de las superestrellas, propiciado por una industria profesionalizada. Caló hondo en la parte continental de China, de donde surgieron también figuras como Faye Wong (Wang Fei), conocida en Occidente más por su carrera como actriz en películas de Wong Kar-wai. Wong, nacida en Beijing, comienza a desarrollarse a través de la industria de HK, y se convierte en un auténtico icono cultural por su actitud cool, con álbumes tanto en cantonés como en mandarín y con influencias de la música alternativa occidental (colaboró, por ejemplo, con el grupo seminal británico Cocteau Twins). También destacan durante esta década artistas de la parte continental como Na Ying, Liu Huan, Tian Zhen o Sun Nan.

Todos ellos han mantenido su popularidad en la primera década del siglo XXI, pero durante estos diez años, el cetro comercial y popular corresponde a la isla de Taiwán, de donde han surgido la mayor parte de nuevas estrellas del mandopop, encabezadas, sin duda, por el rey del pop en el este de Asia en este decenio, Jay Chou (Zhou Jielun). El joven artista taiwanés, omnipresente, además de con sus canciones, que él mismo compone, en macro conciertos, cine y publicidad, es la figura por excelencia del pop chino del siglo XXI. Sólo el año pasado, según datos recogidos por el diario Kwong Wah, ingresó más de 27 millones de dólares. Su música es un paso más en la tradición del melódico mandopop, con fuertes influencias del R&B.

Jay Chou no es la única superestrella taiwanesa; junto a él, son también superventas en estos años Jolin Tsai (Cai Yilin), la joven a quien hay quien compara como fenómeno en Asia con Lady Gaga o Madonna, A-Mei (Zhang Huimei), una auténtica diva del pop chino, o los artistas Show Luo (Luo Zhixiang), alabado por su habilidad en el baile, y Wang Leehom (Wang Lihong), más conocido en Occidente por su papel en la película Lust, Caution, de Ang Lee.

Video: Jolin Tsai, “Shuo Ai Ni”

Estos y otros artistas taiwaneses han dominado la escena del pop en China en los últimos años, aunque algunos músicos locales destacan también, en una dura pugna por los primeros puestos de las listas de éxitos, como los grupos Yu Quan y Phoenix Legend (Fenghuang Chuanqi), junto a un buen puñado de chicas y chicos surgidos del fenómeno de las competiciones televisivas de nuevos talentos musicales.

Super Girl, Super Boy y super grupos

A mediados de la primera década de este siglo, importando el modelo de programas televisivos de éxito en otras latitudes que buscan nuevas estrellas musicales a través de competiciones entre jóvenes talentos, se desata en China una auténtica fiebre con programas como Super Girl (Chaoji Nusheng) y Super Boy (Chaoji Nansheng).

Estos programas se convierten rápidamente en un fenómeno social, y de ellos surge una nueva hornada de artistas que pronto pasan a ocupar las primeras posiciones de las listas de ventas. Super Girl tuvo tres ediciones, en 2004, 2005 y 2006, y ha vuelto en 2009 y este año, como Kuaile Nusheng (Chicas Alegres). Los ganadores se escogen por votación popular y de sus diferentes ediciones han surgido figuras como An Youqi, la triunfadora de la primera edición, Zhou Bichang o Zhang Liangying (conocida también como Jane Zhang), pero destaca sobre todo Li Yuchun, la ganadora de 2005, la edición con mayores índices de audiencia y cuya victoria supuso una sorpresa, provocando un acalorado debate social, ya que su imagen andrógina y su particular voz (para muchos, simplemente no sabe cantar) la alejan del estereotipo de chica perfecta y dulce que predomina en el mandopop; su personalidad e individualidad tuvieron, probablemente, mucho que ver en su triunfo.

De manera similar, se han celebrado hasta ahora dos ediciones de la versión masculina de este concurso, Super Boy (Kuaile Nansheng), de donde han surgido artistas como Chen Chusheng, Wei Chen o Yu Haoming.

En los últimos años, y con origen en Taiwan, se está popularizando además el fenómeno de las Girl y las Boy Bands, los super grupos de chicas y chicos con educación artística profesional y estupenda (o prefabricada, según sus detractores) imagen. Entre los más populares se cuentan S.H.E., un grupo de tres chicas cuyas iniciales -Selina Jen, Hebe Tien, y Ella Chen- dan nombre a la banda (Hebe también publica con éxito discos en solitario) y Fahrenheit, supergrupo de chicos, ambos de Taiwán, o, en la parte continental de China, BoBo, con Jing Boran y Fu Xinbo, dos chicos, el triunfador y el tercero en otra competición televisiva para jóvenes talentos, y los ya mencionados Yuquan y Phoenix Legend (Fenghuang Chuanqi), si bien estos tienen una carrera musical más amplia.

Minoritarios e independientes

Pero junto a la máquina de hacer dinero que es el mandopop y sus super populares estrellas, dos décadas después de que artistas como Cui Jian, el “padre del rock chino”, o bandas como Tang Dynasty abriesen las puertas del rock en China, se está desarrollando, en parte por oposición al mainstream, toda una escena de bandas independientes o alternativas con intereses más artísticos que comerciales, que exploran caminos entre el indie-pop, el punk, el metal, revisan el folk tradicional y asumen de forma desacomplejada influencias tanto foráneas como locales.

Esta escena tiene su epicentro en las grandes metrópolis de Beijing y Shanghai, gracias a nuevos sellos como Modern Sky o Maybe Mars y pequeñas salas como D-22, Yugong Yishan o Jianghu (en cuanto a folk, esta última), en la capital, Yuyintang en Shanghai o Mao Live House (en ambas ciudades) y encuentra una amplia difusión a través de Douban, una red social centrada en música, literatura y cine con una fiel audiencia, mayoritariamente compuesta por jóvenes con educación universitaria e inquietudes culturales.

Pioneros como los excelentes P.K.14 o Joyside, con una personalidad y unos directos apabullantes, encuentran continuidad en bandas como Carsick Cars, Hedgehog, Pet Conspiracy, Queen Sea Big Shark, Bigger Bang, Pairs o Birdstriking, entre muchos, muchos otros que reflejan una explosión de creatividad y diversidad de opciones tal vez sin precedentes en la historia de la música pop en China. Y eso, sin mencionar la creciente popularidad de géneros como el hip hop, el punk y el metal, con una gran base de seguidores y que cuenta, el último, con sus propios escenarios en los grandes festivales musicales de verano, algo prácticamente inaudito en eventos similares en Occidente.

Video: P.K. 14 en el D-22 de Beijing

Los grandes festivales de música alternativa, de hecho, curiosamente con el apoyo de las administraciones locales, se están multiplicando en los últimos dos años especialmente, predominando la presencia de grupos locales y con una asistencia por lo general de decenas de miles de personas, y se están configurando como un elemento clave en el auge del rock y el pop más creativos y excitantes de China.